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El motín

cronologia

Tomar el barco es lo fácil, saber adónde ir es lo difícil

17.08.2026 · El motín (2026)

La parte de un motín que cabe en una secuencia de acción dura veinte minutos. Con «El motín» (Jean-François Richet, 95 minutos, en cines españoles el 21 de agosto) el escenario vuelve a ser un buque y un tipo acorralado a bordo, así que conviene recordar cómo funcionó esto de verdad: cuatro sublevaciones reales, leídas en columnas paralelas en lugar de una detrás de otra. Puestas una al lado de la otra, se ve algo que por separado no se ve.

Un motín no es un acto, es un calendario. Todas las versiones que hemos heredado —la novela, el guion, el cuadro— se detienen en el instante del asalto, que es justo la parte que siempre sale bien. Lo que decide el destino de los amotinados ocurre después: en la semana tres, en el puerto que no abre, en la carta náutica mal levantada. Estas cuatro columnas siguen el mismo reloj en cuatro barcos distintos.

Las cuatro fichas, en paralelo

Príncipe de Asturias (1715)Bounty (1789)Amistad (1839)Potemkin (1905)
Qué eraNavío de línea de 72 cañones. Antes fue el británico Cumberland (botado en 1695), capturado por los franceses frente al cabo Lizard el 21 de octubre de 1707 y revendido a GénovaBuque armado de la Royal Navy, sin oficiales de marina salvo el propio Bligh, tenienteGoleta española de cabotaje cubanoAcorazado del Mar Negro, 13.107 toneladas, botado el 9 de octubre de 1900
A qué ibaComprado en marzo de 1715 en Bretaña por el asentista genovés Giovanni Marchelli para Felipe V, con tripulación francesa incluidaLlevar plantones de árbol del pan de Tahití a las AntillasLa Habana–Puerto Príncipe. Zarpó el 28 de junio de 1839Ejercicios de tiro frente a la isla de Tendra
Cuántos a bordoDos buques con más de 200 marineros franceses solo en la repatriación posterior44 el día del motín53 mende cautivos, capitán, cocinero, dos marineros y dos «propietarios»26 oficiales y 705 marineros

El agravio: comida, sí, pero no exactamente

En tres de los cuatro casos el detonante se puede poner en un plato, y en los tres el plato es una excusa buena. Lo que se rompe antes es otra cosa: la idea de que quien manda tiene derecho a mandar.

Príncipe de AsturiasBountyAmistadPotemkin
La chispaAl llegar a Cádiz el 7 de agosto de 1715 el buque cambia de bandera, pero la tripulación no. Tres cuartas partes de los franceses se niegan a servir bajo pabellón españolUna bronca por unos cocos desaparecidos de cubierta la víspera, después de cinco meses fondeados en TahitíEl cocinero Celestino da a entender por señas a los cautivos que van a ser devorados al llegar a puertoCarne agusanada para el borsch. El médico de a bordo, Smirnov, dictamina que vale
El agravio realUn contrato que nadie firmó: se vendió el casco, y con el casco se dio por vendida la genteUn mando sin escalafón que corrige en público a un segundo con más marinería que élPapeles falsos: los cautivos figuran como esclavos nacidos en Cuba para saltarse la prohibición de trataEl segundo comandante, Guiliarovsky, manda extender una lona sobre los que se negaron a comer

Los veinte minutos que caben en una película

Fíjese en la columna de muertos. La violencia es inversamente proporcional a lo que la tripulación tiene que perder: donde hay una salida legal, no se mata a nadie.

Príncipe de AsturiasBountyAmistadPotemkin
FechaOtoño de 1715, en puerto28 de abril de 1789, cerca de Tofua2 de julio de 1839, de madrugada27 de junio de 1905 (14 de junio juliano)
Quién tira del carroNadie identificable: es una negativa colectiva, sin cabecillaFletcher Christian, ayudante del maestreSengbe Pieh, al que los papeles llaman Joseph CinquéGrigori Vakulinchuk, y tras él Afanasi Matiushenko
MuertosNinguno. Algunos marineros van a la cárcelNinguno. Bligh y 18 leales salen en una lancha de 23 piesEl capitán Ramón Ferrer, el cocinero y dos africanos. Dos marineros huyen en un bote7 de los 18 oficiales, entre ellos el capitán Golikov. Vakulinchuk cae en los primeros minutos

La pregunta que nadie llevaba preparada: ¿adónde?

Aquí es donde se separan. Tomar un barco requiere decisión; conservarlo requiere longitud, carbón y una carta fiable, y ninguno de los cuatro grupos tenía las tres cosas.

Príncipe de AsturiasBountyAmistadPotemkin
El problemaNinguno: ya estaban en tierra. El motín consistió precisamente en no zarparHacía falta una isla mal situada en las cartas, y la habíaNadie a bordo sabía navegar. Hubo que perdonar la vida a los tratantes Ruiz y Montes para que llevaran el timónUn acorazado quema carbón, y el carbón está en puertos con guarnición
Cómo acabóEn diciembre de 1715 Madrid ordena llevar los dos buques al socorro de Melilla mientras aún se discute la negativaChristian reencuentra Pitcairn el 15 de enero de 1790, a 188 millas al este de donde figuraba: la habían situado con 3° de error de longitud. Quema el barco el día 23De día ponían proa al sol naciente; de noche Montes viraba al norte. 63 días de zigzag hasta la costa de Estados UnidosOdesa, Feodosia (5 de julio: intento fallido de tomar carbón, 22 bajas) y por fin Constanza

El puerto que no abre

Los cuatro chocan con la misma pared: no existe ningún lugar del mundo que quiera recibir a un barco amotinado, porque recibirlo es aceptar el precedente. Salvo Rumanía, que en 1905 encontró una fórmula elegante —asilo político a los hombres, buque devuelto al zar— y se la cobró en prestigio.

Príncipe de AsturiasBountyAmistadPotemkin
La orillaCádiz. Se pide por escrito que no se castigue a los presos y que se les deje volver a FranciaBligh recorre 3.618 millas náuticas (unos 6.701 km) en 47 días hasta Coupang, en Timor, con una onza de galleta y una pinta de agua por hombre y día26 de agosto de 1839: el bergantín Washington los apresa frente a Culloden Point (Long Island). Su comandante, Gedney, reclama como salvamento el barco, la carga y las personas7 de julio de 1905: llegada a Constanza. Entregan el buque tras abrir los grifos de fondo

La ley escrita y la ley aplicada

Los códigos de la época son casi idénticos en ferocidad y casi idénticos en su incumplimiento. Las Reales Ordenanzas de la Armada de 1748 —posteriores al caso de Cádiz, pero herederas de la misma costumbre— mandaban ahorcar a los autores directos de un motín «cualquiera que fuese su número» y ejecutar a uno de cada diez cómplices, elegido por sorteo. El artículo 19 de los Articles of War británicos de 1749 despachaba el asunto con dos palabras: pena de muerte. En la práctica ninguna de las dos marinas podía permitirse aplicar aquello a rajatabla: la mano de obra costaba más que el escarmiento.

El recuento, un siglo después

Príncipe de AsturiasBountyAmistadPotemkin
Los hombresMás de 200 marineros repatriados en la fragata Mutine; otros con pasaporte por tierra; los últimos oficiales franceses se van en un buque británico a finales de mayo de 1716De los diez juzgados a bordo del Duke el 12 de septiembre de 1792, cuatro absueltos, tres indultados y tres ahorcados el 29 de octubre. En Pitcairn, Christian murió el 20 de septiembre de 1793; John Adams quedó solo y no apareció hasta febrero de 1808El filólogo Josiah W. Gibbs aprendió a contar hasta diez en mende y recorrió los muelles diciéndolo en voz alta hasta dar con James Covey, marinero: sin intérprete no había defensa. El Supremo falló 7 a 1 el 9 de marzo de 1841. 35 supervivientes embarcaron en el Gentleman y llegaron a Sierra Leona en enero de 1842La mayoría se quedó en el exilio. Matiushenko volvió a Rusia en 1907 con nombre falso; lo ahorcaron en Sebastopol
El barcoRebautizado Príncipe de Asturias. Se rindió en Cabo Passaro (1718), pasó a Austria en 1720 y acabó hundido en Trieste en 1752Incendiado y hundido en Bounty BayVendida en subasta. España siguió reclamando indemnización a Estados Unidos durante décadasReflotado y rebautizado Panteleimón el 12 de octubre de 1905, para borrar el nombre. Desguazado en 1923

Leídas en vertical, las cuatro cuentan lo mismo: el motín se gana en el minuto uno y se pierde en la semana tres. Y el único que salió redondo es el que no aparece en ninguna película, porque no tiene plano: los franceses de Cádiz no mataron a nadie, no tomaron el timón y no navegaron a ninguna parte. Simplemente se quedaron quietos hasta que el Estado que los había comprado prefirió pagarles el pasaje de vuelta antes que colgarlos. Los otros tres necesitaron una isla mal cartografiada, un tribunal supremo o una frontera extranjera para sobrevivir a su propia victoria.

Todo esto se sostiene sobre papel viejo que ya no tiene dueño: planos de arboladura, cartas con el error de longitud impreso encima, tablas de estiba, los grabados de los procesos. De ese fondo libre sacamos las camisetas, que es una manera de llevar puesta una carta náutica que se equivocaba en tres grados y aun así salvó a veinticinco hombres durante dieciocho años.

La fonte, in un museo

The Wreck
The Wreck · Frank Wilcox (American, 1887–1964) · 1923
Cleveland Museum of Art · pubblico dominio · scheda
18453 - Tacoma Harbor nautical chart NOAA March 2013
18453 - Tacoma Harbor nautical chart NOAA March 2013 · Office of Coast Survey National Oceanic and Atmospheric Administration U.S. Department of Commerce · 2013-03
Wikimedia Commons · pubblico dominio · scheda
Culebra Nautical chart
Culebra Nautical chart · Marine Chart Division, National Ocean Service, NOAA · 2002-12
Wikimedia Commons · pubblico dominio · scheda