Siete años, un puñado de revistas
Edgar Allan Poe nació en Boston el 19 de enero de 1809 y murió en Baltimore el 7 de octubre de 1849, a los cuarenta. Casi todo lo que hoy se reconoce como «suyo» cabe en siete años y salió en revistas, cobrado a tanto la página.
«La caída de la casa Usher», Burton's Gentleman's Magazine, septiembre de 1839. «Los crímenes de la calle Morgue», Graham's Magazine, abril de 1841: ahí aparece Auguste Dupin, el primer detective que resuelve razonando. «La máscara de la Muerte Roja», Graham's, mayo de 1842. «El corazón delator», en el número inaugural de The Pioneer, enero de 1843. «El escarabajo de oro» ganó los cien dólares del concurso del Dollar Newspaper y salió en dos entregas, el 21 y el 28 de junio de 1843. «El barril de amontillado», Godey's Lady's Book, noviembre de 1846.
«El cuervo» es el caso raro. El New-York Evening Mirror lo publicó el 29 de enero de 1845 y fue el primero en poner su nombre debajo; el American Review, que lo había comprado, lo sacó fechado en febrero y firmado por un tal «Quarles». Por el poema que lo hizo famoso cobró nueve dólares del American Review; los quince que a veces se citan fueron la limosna que le dio Graham's después de rechazárselo.
El inventario: qué se ve exactamente
Poe casi no describe atmósferas. Describe objetos, y por eso se dibuja tan bien.
- El cuervo entra en una medianoche de diciembre y se posa sobre un busto de Palas encima del dintel. Lo demás son brasas apagándose y un nombre: Leonor.
- El ojo del viejo de «El corazón delator» es azul pálido y tiene una película por encima; el narrador lo llama ojo de buitre. Y la linterna sorda, abierta por una rendija, noche tras noche.
- El péndulo no es el de un reloj: es una media luna de acero afilada como una navaja que baja sobre un hombre atado boca arriba, con ratas alrededor y el pozo esperando.
- «La máscara de la Muerte Roja» son siete salas seguidas: azul, púrpura, verde, naranja, blanca, violeta y negra. En la última, y sólo ahí, los cristales son escarlata y hay un reloj gigantesco de ébano.
- Fortunato baja a la cripta con gorro de bufón y cascabeles; Montresor lleva bajo el capote una paleta de albañil, y su escudo es un pie de oro que aplasta a una serpiente.
- El escarabajo de oro trae pergamino, calavera, cifra y una instrucción memorable: dejar caer el bicho por la cuenca izquierda de un cráneo clavado en un tulípero.
- El gato Pluto, tuerto, y el segundo gato, con una mancha blanca que va tomando forma de horca.
Ni sábanas ni cadenas ni castillos: muebles, herramientas y bichos.
Manet, Doré y Clarke le pusieron cara
Los dibujos de esta colección no vienen de una película: vienen de las estampas que fijaron el aspecto de Poe antes del cine.
Édouard Manet ilustró Le Corbeau en 1875, sobre la traducción de Mallarmé y para el editor parisino Richard Lesclide: seis litografías, cuatro de ellas a plana entera, en una tirada de 240 ejemplares. Una es exactamente el pájaro sobre el busto de Palas.
Gustave Doré hizo 26 planchas para el mismo poema y las entregó pocas semanas antes de morir, el 23 de enero de 1883. Fue su último encargo. Harper & Brothers puso a catorce grabadores a trabajar y lo publicó en 1884 con una tirada de 10.000 ejemplares, tan grande que los grabados hubo que cortarlos en acero y no en cobre.
Harry Clarke, vidriero de Dublín, publicó en Londres en octubre de 1919 sus Tales of Mystery and Imagination para Harrap: 24 láminas a toda página y 12 viñetas, con figuras alargadas y erizadas que parecen dibujadas con aguja. El Poe flaco, retorcido y lleno de púas es cosa suya.
De la casa Usher a la academia Nevermore
El cine llegó pronto. La Biograph estrenó el 8 de febrero de 1909 un corto de D. W. Griffith por el centenario de su nacimiento, anunciado con el nombre mal escrito: Edgar Allen Poe. La casa Usher de Jean Epstein (1928) la escribió a medias con Luis Buñuel, que se largó a mitad tras discutir con él, y añade por su cuenta un gato negro, una tumba con el nombre de Ligeia y trozos de «El retrato oval».
En 1932 Universal estrenó Los crímenes de la calle Morgue, de Robert Florey, con Bela Lugosi y fotografía de Karl Freund: premio de consolación tras apartarlos de Frankenstein. En 1953, el corto animado The Tell-Tale Heart de la UPA, narrado por James Mason, fue el primer dibujo animado con certificado X en el Reino Unido.
La imagen popular la fija Roger Corman: ocho películas para AIP entre 1960 y 1964, siete con Vincent Price. Cuando el estudio preguntó dónde estaba el monstruo de House of Usher (1960), rodada en quince días, contestó que el monstruo era la casa. La máscara de la Muerte Roja (1964) la fotografió Nicolas Roeg, y las siete salas de colores se ven de verdad.
Luego, Extraordinary Tales (2015), del animador español Raúl García, narrada por Christopher Lee, Guillermo del Toro y un Bela Lugosi de archivo. Los crímenes de la academia (2022) se titula en inglés The Pale Blue Eye por el ojo de «El corazón delator» y pone a Poe de cadete en West Point, donde estuvo de verdad entre 1830 y 1831. Y La caída de la casa Usher de Mike Flanagan (Netflix, 12 de octubre de 2023) titula cada uno de sus ocho episodios con un cuento y llama Fortunato a la farmacéutica de la familia.
Y Miércoles (2022): el internado se llama Nevermore, la estatua de Poe con un cuervo en la muñeca esconde una puerta con acertijo, y en la Copa Poe los equipos compiten disfrazados del gato negro, el péndulo, el amontillado y el escarabajo de oro.
El libro que más vendió en vida iba de conchas
En 1839, por cincuenta dólares y sin derechos de autor, Poe prestó su nombre a The Conchologist's First Book, un manual escolar de conchas marinas: escribió el prólogo, ordenó el texto y firmó la portada. Se reimprimió en 1840 y en 1845, y fue el único libro suyo que llegó a segunda edición americana mientras vivía. El hombre que inventó el relato detectivesco vendió más ejemplares de un catálogo de moluscos que de sus cuentos.
Y otra rareza. En su única novela, La narración de Arthur Gordon Pym (1838), cuatro náufragos sortean quién muere y se comen a un marinero llamado Richard Parker. En 1884 se hundió el yate inglés Mignonette y dos de los tres supervivientes mataron al grumete, de diecisiete años, llamado Richard Parker, y se lo comieron entre los tres. El juicio, R contra Dudley y Stephens, se sigue estudiando en Derecho: fijó que el hambre no justifica el asesinato.
































