Un bebé de siete días se escapa por la ventana
Peter Pan no nació en Nunca Jamás. Apareció en noviembre de 1902, en los capítulos 13 a 18 de The Little White Bird, una novela de J. M. Barrie para adultos publicada por Hodder & Stoughton. Allí Peter es un recién nacido de siete días que se escapa por la ventana del cuarto y acaba en los jardines de Kensington, viviendo entre pájaros y hadas a orillas de la Serpentine. Su compañera de juegos es Maimie Mannering; Wendy todavía no existe.
Esos seis capítulos funcionaban tan bien por su cuenta que en 1906 salieron aparte como Peter Pan in Kensington Gardens, ilustrados por Arthur Rackham: las estampas que fijaron el aspecto del personaje antes de que ningún estudio lo dibujara.
27 de diciembre de 1904, Duke of York's Theatre
La obra de teatro se estrenó el 27 de diciembre de 1904 en el Duke of York's Theatre de Londres, producida por Charles Frohman, con el título Peter Pan; or, The Boy Who Wouldn't Grow Up. Peter lo hizo Nina Boucicault: las normas de la época impedían que un niño llevara el papel y se recurrió a la costumbre de la pantomima inglesa de dar el principal boy a una actriz joven. La tradición aguantó medio siglo.
Gerald du Maurier hizo a la vez el capitán Garfio y el señor Darling, el padre. No era ahorro de reparto: el mismo actor haciendo al padre gris y al pirata sigue siendo norma. Hans Conried puso las dos voces en el Disney de 1953; Jason Isaacs, las dos caras en 2003.
Campanilla tampoco era una actriz: un punto de luz, un espejo de mano fuera de escena reflejando el haz de un foco, y unas campanillas para la voz. Cuando Peter se vuelve al patio de butacas y pide que aplaudan los que creen en las hadas, está pidiendo que salven a una lámpara. Barrie siguió reescribiendo el texto y el guion no se publicó hasta 1928.
Hojas secas, un garfio y un reloj dentro de un cocodrilo
La novela llegó después: Peter and Wendy, 18 de octubre de 1911 en Hodder & Stoughton, 21 de octubre en Scribner's, con once láminas de F. D. Bedford. Ahí está por escrito casi todo lo que hoy se dibuja.
Peter va vestido con hojas esqueléticas y los jugos que rezuman de los árboles, y toca una flauta de pan, de donde le viene el apellido. Garfio lleva los rizos largos que de lejos parecen velas negras, los ojos del azul de los nomeolvides, el hierro en el brazo derecho y una boquilla de invención propia que le permite fumar dos puros a la vez. El cocodrilo se tragó un reloj y hace tic-tac. De aquí sale el resto: el Jolly Roger, Smee y Starkey, los niños perdidos (Tootles, Nibs, Slightly, Curly y los Gemelos), la casa bajo tierra a la que se entra por árboles huecos, la laguna de las sirenas, la Roca del Abandonado, la perra Nana, la sombra que Wendy cose con hilo y aguja, el dedal que Peter acepta creyendo que es un beso y la bellota que le para una flecha.
En 1912 Barrie encargó a George Frampton la estatua de bronce de los jardines de Kensington: Peter tocando la flauta. Se hicieron seis copias más, de Bruselas a Perth.
La estrella que no puso Barrie
En el libro, el camino a Nunca Jamás es este:
Second to the right, and straight on till morning.
El segundo a la derecha, y todo recto hasta la mañana. No hay ninguna estrella. La estrella la pone Disney en 1953 con la canción The Second Star to the Right, de Sammy Fain y Sammy Cahn, que además venía reciclada de Alicia en el país de las maravillas, donde se titulaba Beyond the Laughing Sky. Todo el mundo recuerda una estrella que Barrie no escribió.
De Betty Bronson a Hugh Jackman
La primera película es de Paramount, 29 de diciembre de 1924, dirigida por Herbert Brenon. Peter lo hace Betty Bronson, elegida personalmente por Barrie, y Ernest Torrence es Garfio. Se dio por perdida hasta que en los cincuenta apareció una copia en la Eastman School of Music; restaurada en 1994, entró en el National Film Registry en 2000.
Disney compró los derechos de animación a Paramount en 1938 y firmó en enero de 1939 un contrato de 5.000 libras con el Great Ormond Street Hospital. Su Peter Pan se estrenó el 5 de febrero de 1953 con Bobby Driscoll, primer varón en el papel.
Luego, tres maneras distintas de tocarlo. Hook (1991) es Spielberg preguntándose qué pasa si Peter crece: Robin Williams de abogado que lo ha olvidado todo, Dustin Hoffman de Garfio, Julia Roberts de Campanilla y Dante Basco de Rufio; nueve platós en Culver City, el Jolly Roger a tamaño real en el 27, 70 millones de coste y 301 de taquilla. Peter Pan (2003), de P. J. Hogan, es la adaptación fiel: el primer Peter niño del cine en imagen real, Jeremy Sumpter, y Jason Isaacs doblando Garfio y señor Darling, el guiño exacto a 1904. Pan: Viaje a Nunca Jamás (2015), de Joe Wright, quiso ser precuela con Hugh Jackman de Barbanegra y se estrelló: 129 millones frente a 150 de presupuesto, un 27 % en Rotten Tomatoes y una polémica por blanquear a Tigrilla dándosela a Rooney Mara, que después dijo odiar estar en ese lado de la conversación.
Al margen, Descubriendo Nunca Jamás (2004) pone a Johnny Depp a hacer de Barrie mientras la escribe.
Las cuentas: 1937 más ochenta
Barrie murió el 19 de junio de 1937 en Londres. En España, la disposición transitoria del texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual conserva el plazo de la ley de 1879, ochenta años tras la muerte, para los autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987; para los posteriores son setenta. El cómputo arranca el 1 de enero del año siguiente al fallecimiento: 1 de enero de 1938 más ochenta años vence el 31 de diciembre de 2017. Peter Pan es dominio público en España desde el 1 de enero de 2018.
El Reino Unido es otra historia, y es lo que casi nadie sabe. En abril de 1929 Barrie regaló los derechos de Peter Pan al Great Ormond Street Hospital, el hospital infantil de Londres, con el ruego de que no se hicieran públicas las cifras. El copyright caducó a finales de 1987, cincuenta años después de su muerte, y el Parlamento británico metió en la Copyright, Designs and Patents Act de 1988 una cláusula que da al hospital derecho perpetuo a cobrar por las representaciones y ediciones de Peter Pan dentro del Reino Unido. La directiva europea de 1995 le devolvió el copyright entero hasta 2007 y desde entonces vuelve a regir la cláusula: una ley escrita para una sola obra, que no permite prohibir nada, solo cobrar, y solo allí.









